AMPLIACIÓN DEL PERMISO DE PATERNIDAD

 

 

 

No hace demasiado leí en un periódico de tirada nacional una noticia que, a mi juicio, ha pasado desapercibida por la mayoría de los medios de comunicación de este país. Supongo que porque no se trataba de una noticia económica de gran alcance como un ERE o  la contratación de un as del balón como Villa o Kaká. La noticia en cuestión, anunciaba que la Comisión de Igualdad del Congreso había aprobado las cuatro semanas de permiso de paternidad para 2011, frente a las dos que gozamos actualmente.
 
Los beneficiarios que podrán acogerse a esta medida serán los trabajadores por cuenta ajena, por cuenta propia e incluso los contratados en periodo de formación y a tiempo parcial que vayan a ser papás bien sea por el nacimiento de un hijo, por ser una familia de acogida o por adopción. Y este último dato, el de las adopciones, es muy importante, porque aunque las tasas de natalidad caen en picado, año tras año, en nuestro país, aumenta el número de adopciones. De hecho, España tiene la tasa más alta del mundo en adopciones, y más desde que en 1998 se aprobó la Ley de Adopciones Internacionales.
 
Esta medida, desde el punto de vista social y laboral es muy buena y, aunque tengamos un cierto retraso respecto algunos países europeos (en Dinamarca o en Islandia, por ejemplo, los padres disfrutan de 12 semanas, y en Suecia de16), supone un gran avance. El hecho de que se alargue resulta fundamental, ya que la duración de este permiso está lanzando a la sociedad un mensaje. En este caso sobre quién ha de recaer la responsabilidad del cuidado de los hijos. Pero eso no es todo. También nos está enviando, implícitamente, otro mensaje, pero esta vez a las empresas: no tengas prejuicios a la hora de contratar a una mujer porque si contratas a un hombre y decide tener un hijo, va a tener el mismo permiso que la madre.
 
En España, actualmente la madre dispone de 16 semanas y el padre de dos, y está pendiente de votación en el Parlamento el ampliar este permiso a 18. A mi entender si alargamos la baja maternal, y no la paternal, estamos empeorando la situación de las mujeres en el mercado laboral, ya que le estamos dando al empresario más argumentos racionales para no contratarnos. En el caso de las mujeres ejecutivas esto es más dramático todavía, ya que según una encuesta de IESE, el 18% de las mujeres directivas renuncian a su baja de maternidad y las que aceptan el permiso viven con la incertidumbre que esto supondrá en su vida laboral. 
 
Mara Ventura Martínez