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Cómo ir bien preparado a una entrevista de trabajo

Cómo ir bien preparado a una entrevista de trabajo

Ante una primera entrevista siempre creemos que lo más importante es dar una buena imagen: ir bien vestidos, tener preparadas algunas posibles preguntas, evitar estar nervioso, etc…  ya que tenemos grabado a fuego que “la primera impresión es la que cuenta”. Sin embargo, a veces pasamos por alto una cuestión clave: informarnos sobre la empresa y lo que podemos aportar nosotros al puesto de trabajo.

“No te preguntes lo que puede hacer América por ti sino lo que tú puedes hacer por América”, esta célebre frase de John F. Kennedy, pronunciada en su discurso inaugural como Presidente de Estados Unidos, refleja bastante bien la idea que queremos transmitir en este post. Y es que, muchas veces, creemos que la receta mágica para salir triunfante de una entrevista de trabajo es destacar nuestros puntos fuertes, nuestros logros, en definitiva, lo maravillosos que somos, dejando por el camino una cuestión fundamental: lo que nosotros podemos aportar a la empresa.

Buscar información de la empresa

Información es poder. Cuanta más información tengas de la empresa, en mejores condiciones estarás para defender tu candidatura ante el seleccionador.

En primer lugar, es necesario haber realizado un estudio previo de la empresa a la que enviamos nuestro CV y carta de presentación - fundamental para exponer la motivación que nos lleva a presentar nuestra candidatura para el puesto -.

Para ello, buscaremos toda la información contenida en la web, si cuenta con perfiles en RRSS y en cuáles, qué servicios ofrece, las publicaciones en prensa, comentarios y reseñas en Google, lectura de su memoria corporativa (en caso de tenerla) así como de otra información relevante que pueda darnos pista sobre la situación actual de la empresa, sus objetivos, proyección y marca corporativa.

Contacta con trabajadores de la empresa

Una posibilidad que ofrecen las redes sociales, especialmente LinkedIn, es poder contactar directamente con trabajadores de la empresa. Es una manera de obtener información clave en cuanto a beneficios sociales, clima laboral, horarios, cultura corporativa, condiciones laborales, etc.

Pensemos que es una vía que permite anticipar ciertas preguntas y respuestas y también conocer de primera mano si la empresa cumple con nuestras expectativas a nivel profesional. Hay personas que valoran más las condiciones económicas, otras los beneficios sociales (paquete de retribución flexible, teletrabajo, flexibilidad horaria).

Cada persona tiene una motivación diferente a la hora de buscar o cambiar de puesto de trabajo, por ello, es determinante conocer si la empresa reúne criterios que nos atraen y nos motivan para realizar la entrevista.

Haz una propuesta de valor añadido

Con todo este conocimiento en nuestro poder, puedes aportar mejoras o proponer nuevas ideas que redunden en beneficio de la empresa. Es una forma clara de dejar en evidencia que no solo estás preparado para el puesto, sino que demás puedes darle un giro y explorar todas sus posibilidades.

Ponte manos a la obra. Analiza el puesto, qué funciones se describen en la oferta, qué se está haciendo en otros sectores… reflexiona sobre lo aprendido en experiencias anteriores y cómo puede aplicarse al nuevo puesto y qué ámbitos de mejora permite. Encuentra esa idea que aporte valor y así marcarás la diferencia respecto a los demás candidatos.

 

Procesos de selección