Pasar al contenido principal
Cargando...

¿Cómo lidiar con los empleados que siempre llegan tarde?

qué hacer con trabajadores que llegan tarde

Lidiar con empleados que siempre llegan tarde. Blog interim management

A todos nos ha pasado alguna vez, no ha sonado el despertador y hemos llegado tarde al trabajo. El problema es cuando el llegar tarde se convierte en una costumbre de ciertos empleados. A continuación le contamos qué puede hacer al respecto.

Como responsables de un equipo, es lógico no querer proyectar una imagen de nosotros mismos como ultracontroladores pero por otra parte tenemos la misión de hacer cumplir las normas de la empresa.

Hacer saber qué nos damos cuenta de la tardanza

Quizá el empleado que reincide en llegar tarde cree que el jefe no se da cuenta de que no es puntual por sistema o simplemente piensa que no es una cuestión importante. Por esta razón, hay que comunicar a nuestro equipo que para nosotros la puntualidad es importante, por ejemplo, dando ejemplo, y hacerles notar que nos damos cuenta de si llegan tarde o no.

Para esto último, basta con saludar personalmente a nuestros empleados cada día con un “buenos días” o pasearnos cerca de su puesto de trabajo justo cuando llegan tarde. En estos casos, la mayoría de los empleados se mostrarán arrepentidos y explicarán la causa de su tardanza.

Ir a tomar un café

Si el problema continúa a pesar del control discreto y amable, es el momento de ir a tomar un café con el empleado o simplemente reunirse con él en un ambiente distendido. Durante este encuentro, aprovecharemos para preguntar cómo va todo e intentar averiguar las razones de su tardanza.

En algunas ocasiones puede haber razones personales que expliquen por qué el empleado llega tarde, como por ejemplo, la enfermedad de un familiar. En estos casos, podemos ayudarle con un cambio de turno u horario, por ejemplo.

Saber imponer disciplina

En el caso de que nuestra aproximación al empleado no haya servido para mucho y de que el problema persista, es el momento de pasar a la acción. No es una parte agradable pero ponerse serio y dar un toque de atención puede solucionar el asunto de una manera definitiva.

Hay que hacer saber al empleado que su comportamiento, las faltas de puntualidad reiteradas, son causa de despido disciplinario.

Buscar alternativas

Otra solución es establecer horarios flexibles que se adapten mejor a las necesidades de los empleados y eviten fenómenos como la impuntualidad.

Existen varias fórmulas de flexibilidad horaria, desde el horario fijo-variable, en qué cada empleado escoge entre los diferentes horarios el que más le conviene; el horario flotante, cuando el trabajador elige su hora de entrada dentro de un margen establecido o el horario libre, en qué el empleado gestiona como quiere su tiempo de trabajo siempre que cumpla con sus objetivos y metas.

GD Human Capital somos una consultoría especializada en atracción y retención de talento, por lo que podemos ofrecerlos nuestros servicios ayudarle a gestionar el bienestar en su organización. Contáctenos para saber más.